Visitar las Pirámides de Giza es uno de los momentos más esperados de cualquier viaje a Egipto. La Gran Pirámide de Keops, Kefrén, Micerinos y la Esfinge forman uno de los conjuntos arqueológicos más impresionantes del mundo y, aunque se encuentran muy cerca de El Cairo, conviene organizar bien la visita para aprovechar el tiempo y evitar las horas de más calor y afluencia.
La entrada general a la meseta de Giza cuesta 700 EGP y permite recorrer el exterior de las pirámides, visitar la zona de la Esfinge y acercarse al mirador panorámico. Si además quieres entrar en la Gran Pirámide de Keops, tendrás que comprar una entrada adicional de 1.500 EGP.
En esta guía te contamos cómo visitar las Pirámides de Giza, cuánto cuestan las entradas, qué merece la pena ver, cuánto tiempo necesitas, cuál es la mejor hora para ir y si realmente compensa entrar en el interior de una pirámide. También encontrarás algunos consejos que te ayudarán a organizar la visita y evitar los timos más habituales. Y si todavía estás decidiendo cómo ir, echa un vistazo a nuestros viajes a Egipto.
Las Pirámides de Giza, también conocidas como Pirámides de Guiza, se encuentran en la meseta de Giza, a unos 15 kilómetros del centro de El Cairo.
Estos son los datos básicos que conviene conocer antes de la visita:
Los horarios y precios pueden cambiar, por lo que recomendamos comprobar siempre la información actualizada en el portal oficial de monumentos de Egipto antes del viaje.
La meseta de Giza reúne las tres grandes pirámides de la dinastía IV, la Esfinge y varias necrópolis de nobles y reinas. Es Patrimonio de la Humanidad y la única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que sigue en pie.
Es la más grande y la más antigua de las tres: se construyó hace unos 4.500 años para el faraón Keops (Jufu). Medía unos 146 metros de altura y está formada por más de dos millones de bloques de piedra. Durante casi 4.000 años fue la construcción más alta del mundo.
Junto a ella se conservan también tres pequeñas pirámides asociadas a las reinas y parte de las estructuras que formaban el antiguo complejo funerario. La Gran Pirámide es, además, la más popular para visitar por dentro, aunque su interior requiere adquirir una entrada independiente.
Parece la más alta porque está sobre un terreno más elevado, aunque es algo más baja que la de Keops. Es fácil de reconocer: en la cima aún conserva parte del revestimiento original de piedra caliza pulida que cubría las tres pirámides.
Antiguamente las tres grandes pirámides estaban completamente recubiertas por este material, que les proporcionaba un aspecto blanco y brillante.
Micerinos es la más pequeña de las tres grandes pirámides de Giza, con una altura de aproximadamente 65 metros.Su tamaño es considerablemente menor que el de Keops y Kefrén, pero merece la pena acercarse hasta ella para contemplar el conjunto desde otra perspectiva
Cuando su interior está abierto al público puede ser también una alternativa interesante para quienes quieran experimentar cómo es entrar en una pirámide sin encontrar tanta afluencia como en Keops.
La Gran Esfinge, con cuerpo de león y rostro de faraón, vigila la meseta desde hace más de 4.500 años. Se contempla desde la terraza que hay junto al templo del Valle de Kefrén, un edificio de enormes bloques de granito por el que se accede.
La mejor vista se obtiene desde la zona habilitada frente al monumento, situada junto al templo. No es posible acercarse directamente hasta la base ni tocar la Esfinge, pero desde la terraza se obtiene una de las imágenes más reconocibles del viaje a Egipto, con la Pirámide de Kefrén apareciendo al fondo.
El mirador Panorama es una de las paradas imprescindibles de la visita. Se encuentra en una zona elevada de la meseta y permite contemplar las pirámides desde cierta distancia, consiguiendo una perspectiva mucho más amplia del conjunto.
Desde aquí se pueden observar alineadas las grandes pirámides junto a otras pirámides menores. Es también uno de los mejores lugares para hacer fotografías y comprender realmente las dimensiones de la necrópolis.
Alrededor de las pirámides hay cientos de mastabas, las tumbas de los altos funcionarios. La de la reina Meresankh III, con entrada aparte, es la joya escondida de la meseta: conserva relieves y colores sorprendentes y casi nunca hay gente.
Además, suele recibir muchos menos visitantes que los principales monumentos del recinto.
Para visitar Giza hay que diferenciar entre la entrada general al recinto y las entradas adicionales necesarias para acceder al interior de determinadas pirámides o tumbas.
La entrada general cuesta 700 EGP para visitantes extranjeros y permite recorrer el exterior de las pirámides, la Esfinge, el templo del Valle y el mirador Panorama. El acceso al interior de las pirámides no está incluido.
El interior de cada pirámide requiere una entrada independiente., y los estudiantes pagan la mitad en todos los casos:
Son precios para visitantes extranjeros. Egipto actualiza las tarifas con frecuencia, así que confírmalas antes de viajar.
Si estás calculando cuánto necesitarás para el viaje completo, puedes consultar también nuestra guía sobre cuánto cuesta viajar a Egipto.
Las entradas para visitar las Pirámides de Giza pueden comprarse principalmente de dos formas.
Desconfía de quien te ofrezca entradas fuera del recinto: solo son válidas las de las taquillas oficiales y el portal oficial.
Estudiantes: pagan la mitad presentando el carné internacional de estudiante (ISIC).
Los menores de 6 años pueden acceder gratuitamente al recinto.
Depende de lo que esperes. Dentro no hay pinturas, jeroglíficos ni tesoros: lo que impresiona es la experiencia de recorrer el interior de una construcción de 4.500 años. Si te hace ilusión y no tienes problemas de movilidad, merece la pena. Si lo que buscas es arte y color, te gustará más la tumba de Meresankh III, que además cuesta mucho menos.
El recorrido sube por un pasadizo estrecho y bajo hasta la Gran Galería, un corredor ascendente de casi 9 metros de altura que es lo más espectacular del interior. Al final se llega a la Cámara del Rey, una sala de granito desnuda con el sarcófago vacío del faraón.
La visita dura entre 20 y 30 minutos.
Entrar en Keops puede resultar incómodo para algunas personas.
Si estás dudando entre entrar en Keops, Kefrén o Micerinos, la elección dependerá principalmente del presupuesto y del tipo de experiencia que busques. La pirámide de Keops es la opción más cara, con una entrada de unos 1.500 EGP, y también la que exige un mayor esfuerzo físico. A cambio, permite recorrer la Gran Galería y vivir la experiencia de haber estado dentro de la Gran Pirámide.
La pirámide de Kefrén tiene un precio bastante más económico, de aproximadamente 200–280 EGP, y el esfuerzo para visitarla es medio. Suele haber menos gente y ofrece una buena relación calidad-precio, por lo que es una alternativa muy interesante si quieres entrar en una pirámide sin gastar tanto.
Micerinos tiene un precio similar, también de unos 200–280 EGP, y un nivel de esfuerzo medio. Es la opción más tranquila y puede ser una buena elección si dispones de poco tiempo o prefieres evitar las zonas más concurridas.
Si solo vas a entrar en una, Keops es la mejor opción por la experiencia. Si prefieres ajustar el presupuesto, Kefrén ofrece probablemente el mejor equilibrio entre precio y visita. Y si lo que te interesa es la decoración, reserva ese dinero para la tumba de Meresankh III.
Una buena organización puede cambiar bastante la experiencia de la visita. Giza es un recinto enorme y conviene decidir de antemano cómo llegar, cómo desplazarse y en qué orden recorrer los principales monumentos.
Uno de los errores más habituales es pensar que todas las pirámides están unas junto a otras. Las distancias son bastante grandes y caminar todo el recorrido puede resultar pesado, especialmente durante los meses de más calor.
El recinto abre a las 7:00 (aunque durante el Ramadán los horarios pueden variar), y la última entrada es hacia las 16:00. Llega a primera hora: habrá menos gente, menos calor y mejor luz para las fotos. A medida que avanza la mañana llegan más grupos organizados y el calor puede hacer la visita bastante más pesada.
Para conocer los principales puntos del recinto sin ir con prisas recomendamos dedicar entre 3 y 4 horas. En ese tiempo podrás ver las tres grandes pirámides, acercarte al mirador Panorama, visitar la zona de la Esfinge y conocer el Templo del Valle.
Si además quieres entrar en Keops, visitar alguna tumba o detenerte tranquilamente para hacer fotografías, reservaríamos prácticamente media jornada. Intentar recorrer Giza en menos de dos horas puede resultar demasiado apresurado, especialmente teniendo en cuenta las distancias entre los monumentos.
Los meses comprendidos entre octubre y abril son los más cómodos para visitar Giza. Durante este periodo las temperaturas suelen ser más agradables y permiten recorrer el recinto con mucha más tranquilidad.
En verano las temperaturas pueden superar fácilmente los 35 °C y gran parte de la visita se realiza al aire libre, con muy pocas zonas de sombra. Si viajas entre junio y septiembre, intenta visitar las pirámides lo más temprano posible.
Las Pirámides de Giza se pueden visitar perfectamente por libre. Puedes desplazarte en taxi o Uber desde El Cairo, comprar las entradas y recorrer el complejo siguiendo tu propio itinerario.
Sin embargo, una visita con guía aporta bastante valor en un lugar como Giza. No solo permite comprender mejor la historia de las pirámides y del Antiguo Egipto, sino también organizar el recorrido, conocer detalles que de otra manera pasarían desapercibidos y gestionar mejor el tiempo dentro del recinto.
Además, contar con un guía puede ayudar a evitar algunas de las situaciones incómodas con vendedores o personas que ofrecen servicios no solicitados.
Si prefieres no preocuparte de nada, en nuestro circuito por Egipto con guía la visita a Giza está incluida, con traslados y guía en español.
Si quieres aprovechar bien el tiempo, merece la pena seguir un recorrido lógico por la meseta. Nuestra propuesta sería comenzar por la Gran Pirámide de Keops, especialmente si llegas a primera hora.
Además de ser el monumento principal del conjunto, es uno de los puntos donde más visitantes se concentran a medida que avanza la mañana. Si tienes previsto entrar en su interior, aprovecharíamos también este momento.
Después continuaría hacia la Pirámide de Kefrén y posteriormente hasta Micerinos. Desde esta zona puedes desplazarte hasta el mirador Panorama, donde tendrás una de las mejores perspectivas del conjunto y podrás hacer la clásica fotografía de las pirámides en medio del desierto.
Para terminar, bajaría hacia el Templo del Valle y la Gran Esfinge.
El recorrido quedaría aproximadamente así:
Keops → Kefrén → Micerinos → Mirador Panorama → Templo del Valle → Esfinge.
Si quieres visitar también alguna de las tumbas de la necrópolis, puedes integrarla durante el recorrido por la zona de las pirámides.
Si dispones de más tiempo en El Cairo, puedes combinar la visita a Giza con otros lugares relacionados con el Antiguo Egipto.
A solo 2 km de las pirámides, es el mayor museo del mundo dedicado a una sola civilización. Aquí se expone el tesoro completo de Tutankamón y la barca solar de Keops, que antes se veía junto a la Gran Pirámide. Por su tamaño y por la cantidad de piezas expuestas, merece la pena dedicarle al menos media jornada.
A unos 30 kilómetros de Giza se encuentra Saqqara, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Egipto. Su monumento más conocido es la Pirámide Escalonada de Zoser, considerada una de las primeras grandes construcciones monumentales de piedra de la historia.
También encontrarás numerosas tumbas con relieves y pinturas extraordinariamente bien conservadas.
Dahshur es otra visita muy recomendable para quienes quieran profundizar en la historia de las pirámides. Aquí se encuentran la Pirámide Acodada y la Pirámide Roja, dos construcciones fundamentales para entender la evolución arquitectónica que acabaría dando lugar a las grandes pirámides de Giza.
Además, suele haber muchos menos visitantes. Saqqara y Dahshur pueden combinarse fácilmente en una misma excursión.
En nuestros viajes, la visita a Giza se hace con guía experto en español, traslados privados y el horario pensado para evitar el calor y las multitudes. Además, te ayudamos a decidir qué interiores merecen la pena según tus intereses.
Estas son algunas de nuestras propuestas:
La entrada general a la meseta cuesta 700 EGP para extranjeros (350 EGP para estudiantes). Entrar en la Gran Pirámide de Keops cuesta 1.500 EGP adicionales.
Sí. Se puede visitar el interior de Keops, Kefrén y Micerinos, cada una con su propia entrada. Dentro no hay decoración: el atractivo es recorrer sus pasadizos y cámaras.
Es una actividad nocturna en la que se ilumina la meseta mientras se narra su historia. Resulta vistosa, pero el guión es algo anticuado. Si tienes poco tiempo en El Cairo, prioriza el Gran Museo Egipcio.
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